ser obediente a Dios

Qué significa ser obediente a Dios según la biblia: 3 bendiciones

Tiempo de lectura:6 Minuto, 8 Segundo

Ser obediente a Dios es uno de los temas más interesantes, y a veces controvertidos, que las personas estudiamos en la biblia.

¿De qué modo debemos ser obedientes a Dios?

¿Cuándo podemos flexibilizar nuestra obediencia?

¿Espera Dios que le obedezcamos en todo, todo el tiempo?

¿Es la obediencia a Dios condicional a las circunstancias?

Preguntas cómo estás rondan a menudo la mente de las personas.

La respuesta que cada uno le demos a ellas, afecta la forma en que vivimos nuestra vida y nos relacionamos con el creador.

El día de hoy, quisiera compartir una historia bíblica acerca de lo que significa ser obediente a Dios.

Pienso que esta historia responde a todos esos interrogantes.

Se trata de la historia de Saúl. 

Dos años después de haber sido ungido rey de Israel.

Ocurrió que Saúl resolvió atacar a los filisteos, un pueblo vecino enemigo de Israel, y destruyó una de sus guarniciones militares.

Cuando los filisteos se enteraron, su odio por los israelitas se enardeció.

Se prepararon entonces cuantiosamente para la batalla y se ubicaron frente a uno de los campamentos de Israel.

Saúl entonces mandó mensajeros a todo su pueblo, llamando a los hombres a que se presentaran ante él para ir a la batalla.

Sin embargo, el ejército filisteo era tan numeroso que la gente tenía mucho miedo de ellos.

Incluso los soldados preferían esconderse en cavernas y pozos.

Hasta decidían huir a enfrentarlos.

Dios había dicho a Saúl, por medio del profeta Samuel, que debía esperar siete días en una ciudad llamada Gilgal hasta que Samuel llegara y ofreciera sacrificios a Dios.

Luego Samuel lo bendeciría y probablemente le daría instrucciones divinas sobre la batalla.

Esta había sido una instrucción definitiva a Saúl de parte de Dios la cual él debía obedecer.

Sin embargo, al ver que el pueblo estaba tan asustado y desertaba, y al ver que Samuel no venía tan pronto como se esperaba.

Pensando que al hacer los sacrificios la gente cobraría valor y se mantendrían con él.

Saúl decidió hacerlos sin esperar a Samuel.

Poco después de terminarlos, Samuel llegó.

Lee conmigo lo qué pasó después:

“(…) Samuel le dijo: «¿Qué es lo que has hecho?»

 

Y Saúl respondió:

 

«Me di cuenta de que el pueblo estaba desertando y, como tú no venías y los filisteos estaban reunidos en Micmas, pensé:

 

“Ahora los filisteos van a venir a Gilgal para luchar contra mí, y yo no he implorado la ayuda del Señor.”

 

Así que me armé de valor y ofrecí el holocausto.»

 

Pero Samuel le dijo a Saúl:

 

«Lo que has hecho es una locura. No obedeciste lo que el Señor tu Dios te ordenó hacer.

 

Si hubieras obedecido, el Señor habría confirmado para siempre tu reinado sobre Israel.

 

Ahora tu reinado no durará mucho.

 

El Señor ha buscado un hombre que actúe como a él le agrada, y ya lo ha escogido para que reine sobre su pueblo, ya que tú no pudiste obedecer lo que él te mandó.»”

 

1 Samuel 13:11-14

En resumidas cuentas, Saúl no obedeció lo que Dios le había mandado.

Esto le trajo el reproche y la desaprobación de Dios para su reinado.

Quienes leemos la historia, podríamos estar inclinados a pensar que Dios está exagerando un poco.

Al fin y al cabo, el hacer sacrificios a Dios no es algo malo.

También la situación que Saúl enfrentaba con el pueblo huyendo pareciera bastante crítica.

Quizá podemos vernos a nosotros mismos obrando de la misma manera.

Y es ahí donde encontramos la importante lección de esta historia en relación con la obediencia a Dios.

Aún en momentos de angustia y confusión, es preferible arriesgarnos a errar de lado de la fe, la fidelidad y la obediencia a Dios, que dejarnos llevar por nuestro propio criterio y arriesgarnos a hacer algo que a Dios no agrada.

Los seres humanos tendemos a pensar que la obediencia a Dios es condicional a nuestras circunstancias.

Razónanos que si es difícil obedecer, o que si las circunstancias le dictan a nuestra razón algo diferente, entonces podemos hacer algo distinto a lo que Dios nos ha dicho.

Pero estamos equivocados.

La obediencia a Dios no es condicional a nuestras circunstancias.

La obediencia y la fidelidad deben ser algo incondicional en nuestra vida.

Saúl pensó que la victoria en esa batalla dependía de los números.

Que si no tenía hombres suficientes, él perdería.

Pero se olvidó de que la batalla le pertenecía a Dios y no a él.

Que su rol no era ganar la batalla, sino que su rol era ser fiel al Dios que pelea las batallas por su pueblo.

Se olvidó que Dios había derrotado a los Madianitas con tan solo trescientos hombres.

Se olvidó de tantas otras circunstancias en que los números no fueron lo importante.

Se olvidó que Dios es el Dios de los imposibles.

Querido lector, aunque no es fácil.

Pues como seres humanos nos cuesta entender esto, quizá debido a que generalmente estamos centrados en vernos a nosotros mismos.

Si ponemos nuestra mirada en Dios y en su poder, veremos que las circunstancias son irrelevantes para Él, y que nuestro deber no es resolver sus problemas como si fueran nuestros.

Que nuestro deber es ser fieles y obedientes a sus palabras.

Recuerda que Dios siempre sabe lo que es mejor y que Él tiene la visión correcta de la historia.

Confiar en él siempre será mejor que confiar en nosotros mismos.

Quisiera compartir contigo 3 bendiciones que da el Señor cuando decido ser obediente a Dios:

1° Claridad

Cuando decides ser obediente a Dios, nos bendice con la claridad de propósito, nos ayuda a cumplir con bien el camino que Dios ha trazado para nosotros.

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

1 Corintios 15:58

2° Éxito

Cuando logras ser obediente a Dios se trata de comprensión en su palabra, actuar conforme a la palabra de Dios nos lleva al éxito, únicamente él conoce el verdadero camino.

Cumple los mandatos del Señor tu Dios; sigue sus sendas y obedece sus decretos, mandamientos, leyes y preceptos, los cuales están escritos en la ley de Moisés. Así prosperarás en todo lo que hagas y por dondequiera que vayas.

1 Reyes 2:3

3° Dicha

Ser obediente a Dios cuando pones en práctica lo que aprendes, cuando pones la palabra de Dios por encima de la tuya, sé valiente para cumplir todos los mandatos del Señor, así gozarás de su presencia, felicidad y bendiciones.

Dichosos más bien —contestó Jesús— los que oyen la palabra de Dios y la obedecen.

Lucas 11:28

Espero que este mensaje haya sido de bendición para tu vida.

Te invito a que leas este libro sobre ser obediente a Dios Obediencia.


¿Y tú qué piensas? ¿Tienes dificultades para ser obediente a Dios?  Compártelo en los comentarios.


¿Estás batallando con algún problema o circunstancia difícil en tu vida, y sientes que necesitas ayuda?

Estamos aquí para ti. Te ofrecemos la posibilidad de hablar con alguien que te ayude a atravesar todas esas cosas difíciles, siempre de la mano de Dios.

consejería cristiana descuento

Utiliza el cupón DIOSPRIMERO2022 cuando vayas a hacer el pago, y obtén un 50% de descuento.

Bendiciones y un abrazo.

Qué significa ser obediente a Dios según la biblia: 3 bendiciones

Acerca del autor

Daniel & Jessi

Cuando mi mente se llenó de dudas, tu consuelo renovó mi esperanza y mi alegría. Salmos 94:19 | Yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11
Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.