Juzgar en la Biblia: ¿Qué Dice la Biblia Sobre Juzgar al Prójimo?

El tema de juzgar en la biblia es uno de mucha importancia.

Con frecuencia hemos escuchado que la biblia habla acerca de no juzgar a otros.

Quizá por eso hoy día pareciera haber un consenso en diferentes culturas respecto de que no juzgar es lo mejor.

Aun así, muchas personas, incluso cristianas, luchamos con el hecho de juzgar a los demás.

Quizá quisiéramos no hacerlo, pero nos resulta difícil.

Surgen entonces las preguntas, ¿qué dice la biblia acerca de juzgar a los demás?, ¿es verdad que la biblia nos insta a no juzgar?, o incluso, ¿qué se habla acerca de juzgar en la biblia?

El juzgar es un tema común en la sociedad moderna, ya sea juzgando las acciones o creencias de otros o siendo juzgados nosotros mismos.

En este artículo de blog, exploraremos los pasajes y temas clave en las enseñanzas de la Biblia sobre juzgar, y consideraremos cómo podemos aplicar estas lecciones a nuestras vidas diarias.

Empecemos por definir lo que es juzgar según la biblia.

Es decir, el significado bíblico de juzgar.


📚 No dejes de leer: ‘Quién soy yo para juzgar‘ de Jorge Mario Bergoglio. Para una visión alternativa del tema de juzgar a los demás en esta dificil época.


Qué significa juzgar en la biblia

El significado bíblico de juzgar se refiere a formarse un juicio o una opinión sobre una cosa o persona.

Se trata de tomar la actitud de un juez y deliberar acerca de un asunto o de las acciones de nuestro prójimo y emitir una sentencia o dictamen sobre ellas.

Al hacer un rastreo bíblico de la palabra juzgar, en los idiomas bíblicos originales, se puede observar que en algunos casos es un verbo que significa “acusar o condenar” y en otros viene de una raíz hebrea que indica “juzgar, liberar o gobernar”.

En el ámbito de gobernar, el significado bíblico de juzgar se refiere por ejemplo al tiempo en que el pueblo de Israel no tenía rey, sino que tenían un sistema de Jueces.

Estas personas eran líderes que dirimían las contiendas y dirigían al pueblo, de este modo juzgaban.

Es importante tener en cuenta que juzgar es distinto de simplemente observar o notar algo.

Por ejemplo, notar que alguien lleva una camisa roja no es lo mismo que juzgar a esa persona o su ropa.

Juzgar implica hacer un juicio de valor o una decisión sobre el valor o calidad de algo o alguien.

En el contexto de los pasajes bíblicos que abordan este tema, juzgar a menudo se refiere a evaluar o valorar las acciones, creencias o carácter de otros.

Implica hacer una determinación sobre si algo es correcto o incorrecto, bueno o malo, basándose en sus propios estándares o valores.

La importancia de definir juzgar de esta manera queda clara cuando miramos los pasajes bíblicos que abordan este tema.

Por ejemplo, en Mateo 7:1-5, Jesús advierte a sus oyentes contra juzgar a otros, diciendo: “No juzgues, o también serás juzgado”.

En este pasaje, Jesús no está simplemente diciendo a sus oyentes que no observen o noten las acciones de los demás, sino que se abstengan de hacer evaluaciones críticas o valoraciones de esas acciones que involucren juzgar el valor o el valor de otros.

Al comprender el significado de juzgar de esta manera, podemos entender mejor los pasajes bíblicos que abordan este tema y las lecciones que tienen para nosotros en nuestra vida cotidiana.

Si quieres profundizar en el significado y en donde se usa en la Biblia puedes visitar esta página web. 


📖 Echa un vistazo a: ‘¿Quién eres tú para juzgar?‘ de Erwin Lutzer. Para una comprensión más profunda del tema de juzgar en la biblia y lo que la biblia dice sobre juzgar al prójimo.


Principales Pasajes bíblicos sobre juzgar

Hay muchos pasajes en la Biblia que abordan el tema del juicio y su relevancia en nuestras relaciones y comunidades. Aquí hay algunos pasajes clave que exploran este tema:

  • Mateo 7:1-5: En este pasaje, Jesús advierte a sus oyentes contra juzgar a otros, diciendo: “No juzgues, o también serás juzgado”. Él sigue diciendo que en cambio debemos enfocarnos en abordar nuestras propias carencias y fallos, en lugar de criticar o evaluar a otros.
  • Santiago 4:11-12: Este pasaje aconseja contra juzgar a otros, afirmando que “quien hable mal de un hermano o juzgue a su hermano, habla mal de la ley y juzga la ley”. Nos recuerda que todos somos imperfectos y no alcanzamos los estándares de Dios, y que no es nuestro lugar juzgar a otros basándonos en nuestra propia comprensión imperfecta de la voluntad de Dios.
  • Romanos 14:4: Este pasaje nos anima a “tomar nuestras propias decisiones” sobre asuntos de convicción personal, pero hacerlo con respeto y deferencia hacia otros que pueden tener creencias o prácticas diferentes. Nos aconseja tener cuidado de no juzgar a otros basándonos en nuestras propias convicciones, sino enfocarnos en amar y servir a otros.
  • 1 Corintios 4:5: Este pasaje aconseja contra juzgar a otros basándonos en apariencias externas o estándares mundanos, afirmando que “el juicio debe comenzar con la familia de Dios”. Nos recuerda que sólo Dios es el juez final, y que no debemos presumir de juzgar a otros basándonos en nuestra comprensión limitada o prejuicios.
  • Mateo 22:39: Este pasaje, que es parte de la respuesta de Jesús a la pregunta sobre el mandamiento mayor, nos aconseja “amar a tu prójimo como a ti mismo”. Este enseñamiento hace énfasis en la importancia de tratar a otros con amor y respeto, en lugar de juzgar o criticarles.
  • Lucas 6:37: En este pasaje, Jesús aconseja a sus oyentes “no juzgues, y no serás juzgado; no condenes, y no serás condenado; perdona, y serás perdonado”. Este pasaje enfatiza la importancia del perdón y la misericordia en nuestras relaciones con los demás, y los peligros de juzgar o condenar a otros.
  • Juan 7:24: En este pasaje, Jesús le dice a sus oyentes que “no juzguen según la apariencia, sino juzguen juicio recto”. Este pasaje nos recuerda tener cuidado de no juzgar a los demás en base a criterios superficiales o sesgados, sino buscar la rectitud y la justicia en nuestras evaluaciones de los demás.
  • Colosenses 3:13: Este pasaje nos aconseja “soportar los unos a los otros y perdonarnos unos a otros si alguno tiene queja contra alguien. Perdona como el Señor te perdonó”. Este pasaje enfatiza la importancia del perdón y la tolerancia en nuestras relaciones con los demás, y nos anima a extender la misma gracia y misericordia que hemos recibido de Dios a los demás.

Estos pasajes ofrecen una variedad de perspectivas sobre el tema del juicio, pero todos comparten un tema común: que debemos ser humildes y cautelosos en nuestras evaluaciones de los demás, y que debemos enfocarnos en amar y servir a los demás en lugar de juzgarlos.

A medida que exploramos los temas clave en las enseñanzas de la Biblia sobre el juicio, consideraremos cómo estos pasajes nos pueden guiar en nuestras vidas y relaciones diarias.


Temas clave en las enseñanzas bíblicas sobre juzgar

Como hemos visto, la Biblia tiene mucho que decir sobre el tema de juzgar y su relevancia en nuestras relaciones y comunidades.

A partir de los pasajes que hemos explorado hasta ahora, surgen varios temas clave que pueden ayudarnos a comprender y aplicar las enseñanzas bíblicas sobre este tema.

Dios quiere que evitemos juzgar

La Biblia nos enseña que debemos evitar juzgar a los demás de manera crítica o condenatoria, y en su lugar tratarlos con humildad, compasión, amor y bondad.

No debemos juzgar a los demás, ya que se nos juzgará a nosotros mismos con la misma medida. En lugar de eso, debemos enfocarnos en nuestros propios problemas y tratar de arreglarlos antes de tratar de arreglar los problemas de los demás.

Debemos tener cuidado al juzgar a otros, ya que no podemos ver todo el panorama y no podemos conocer los corazones de las personas. En lugar de eso, debemos confiar en Dios para juzgar a los demás de manera justa y correcta.

Juzgamos porque nos falta humildad

Muchos de los pasajes bíblicos sobre el juicio enfatizan la importancia de la humildad y los peligros del orgullo y la auto-justicia.

Por ejemplo, Mateo 7:1-5 nos aconseja centrar nuestra atención en abordar nuestras propias carencias y fallos, en lugar de criticar o juzgar a los demás.

Santiago 4:11-12 nos advierte contra juzgar a los demás, afirmando que “quien hable mal de un hermano o juzgue a su hermano, habla mal de la ley y juzga la ley”.

Estos pasajes nos recuerdan nuestra propia imperfección y la necesidad de ser humildes y autoconscientes en nuestras interacciones con los demás.

Juzgar nos hace hipócritas

Otro tema clave en las enseñanzas bíblicas sobre juzgar a otros es el peligro de la hipocresía, es decir, la tendencia a juzgar a los demás por defectos o carencias que poseemos nosotros mismos.

Por ejemplo, en Mateo 7:1-5, Jesús advierte a sus oyentes que no “sacudan el pedazo de madera del ojo de su vecino, mientras hay una viga en su propio ojo”.

Este pasaje destaca la hipocresía de criticar o juzgar a los demás por fallos que tenemos nosotros mismos y nos aconseja centrarnos en abordar nuestras propias cuestiones antes de tratar de corregir los fallos de los demás.

La regla de oro: guia clave

Debemos tratar a los demás de la manera en que queremos ser tratados, y debemos perdonar a los demás y no juzgarlos, ya que se nos perdonará y no se nos juzgará a nosotros mismos.

Debemos evitar hablar mal de los demás y juzgarlos, ya que no tenemos autoridad para hacerlo y somos simplemente seres humanos. En lugar de eso, debemos confiar en Dios para juzgar a los demás de manera justa y correcta.

Debemos ser humildes, compasivos, pacientes, bondadosos y amables con los demás, y perdonar a quienes nos ofendan, como Cristo nos perdonó a nosotros.

Debemos respetar y honrar a todos, sin importar su posición o estatus, y debemos amar a los demás, ya que el amor cubre una multitud de pecados.

Debemos juzgar con justicia, no solo por las apariencias, y debemos tener humildad y compasión al juzgar a otros, recordando que todos somos pecadores y necesitamos gracia y perdón.

Amar y servir como antídoto a juzgar

Finalmente, las enseñanzas bíblicas sobre juzgar al prójimo a menudo enfatizan la importancia de amar y servir a los demás, en lugar de juzgar o criticarlos.

Por ejemplo, Mateo 22:39 nos aconseja “amar a tu prójimo como a ti mismo”, y Colosenses 3:13 nos aconseja “perdonarse unos a otros si alguno tiene queja contra otro”.

Estos pasajes nos recuerdan que nuestro principal objetivo en nuestras relaciones con los demás debe ser demostrar amor y compasión, en lugar de juzgar o condenar.

Comprendiendo estos temas clave en las enseñanzas bíblicas sobre juzgar, podemos aplicar mejor estas lecciones a nuestra vida cotidiana y relaciones.

Al tratar de vivir el llamado de Cristo a amar y servir a los demás, podemos esforzarnos por ser humildes, autoconscientes y perdonadores, en lugar de juzgar o ser hipócritas.


Conclusión

En el tema de juzgar en la biblia, necesitamos pedirle a Dios que nos ayude a ser humildes.

Reconocer nuestra condición, amar a los demás como a nosotros mismos.

Tolerar con ese amor sus debilidades y errores por grandes que sean.

Someternos diariamente al arrepentimiento y la justificación que solo provienen de Jesús nuestro señor.

La Biblia nos hace una invitación a que dejemos el juicio a Dios, quien siempre ha sido y siempre será el único santo y digno para juzgar.


¿Estás luchando con juzgar a los demás?, ¿te gustaría dejar de hacerlo? ¿Cuál es la circunstancia por la que atraviesas? Déjanoslo saber en los comentarios.


Preguntas frecuentes

Diferencia entre aconsejar, y juzgar o criticar

Ahora bien, continuando con el argumento de la historia de la mujer adultera, podríamos pensar:

«Yo sé lo mucho que Dios me ama, y que Él es bueno.

Por eso debo ser guarda de mi hermano y corregirlo en caso de verlo en un mal camino».

Lo anterior es parcialmente cierto.

Una cosa es hablar con alguien que necesita un consejo, una palabra de aliento para levantarlo.

Alguien que con amor necesita se le muestre en que está equivocándose para ayudarlo a redimirse y ser una nueva criatura, otra muy diferente, es señalar, juzgar o criticar.

Es mejor examinarse y pensarlo dos veces antes de dar nuestra opinión cuando nadie nos la ha pedido, muy probablemente lo hacemos por orgullo.

A fin de cuentas ¿por qué tienes que ser tú quien se lo diga?

¿No habrá alguien más adecuado?

Seguramente que sí.

Deberíamos evitar a toda costa dar nuestra opinión inútilmente sobre alguien.

Sin cuidar y amar al prójimo, sin gracia o compasión, las cuales son la manifestación de la obra del EspÍritu de Dios en el creyente genuino.

Debemos cuidarnos de opinar creyéndonos Dios, capaces de decir quién merece o no el cielo.

Pensando como el fariseo, creyendo que solo cierta clase de personas van a ir, las que son como yo, y que el resto están excluidas de su gracia.

Jesús dijo que las prostitutas y recaudadores de impuestos, por su capacidad de arrepentirse, iban por delante al reino de los cielos antes que los orgullosos, que pensaban no necesitar arrepentimiento.


Consecuencia de juzgar en la vida del que juzga

Si juzgamos neciamente, estamos invocando severidad en el juicio de Dios para nosotros.

Jesús claramente nos dice en la biblia:

No juzgues, o tú también serás juzgado.

Porque de la misma manera que juzgas a los demás, serás juzgado, y con la medida que uses, se te medirá a ti.

¿Por qué miras la mota de aserrín en el ojo de tu hermano y no le prestas atención a la tabla en tu propio ojo?

¿Cómo puedes decirle a tu hermano, “Déjame quitarte la mota”, cuando siempre hay un tablón en tu propio ojo?

Mateo 7: 1-5

Entendiendo que todos somos pecadores, y que a veces podemos ser más severos en nuestro sesgado juicio, es inteligente no juzgar a los demás.

Como Jesús dijo, si juzgamos así luego seremos juzgados con la misma severidad.


¿Quién puede juzgar según la Biblia?

La biblia es clara en decirnos que solo Dios tiene la potestad de juzgar a cada ser humano.

Leamos uno de esos versículos:

Solo hay un Legislador y Juez, el que puede salvar y destruir. Pero tú, ¿quién eres para juzgar a tu vecino?

Santiago 4:12

La Biblia es clara, Dios quien puede salvar y destruir, es el único que puede juzgarnos.

Él nos ama, nos conoce y nos perdona, si estamos junto a Jesús, no debemos temer a su juicio.

Su juicio será en favor nuestro.


¿Los cristianos pueden juzgar en alguna situación?

En el caso de la disciplina eclesiástica

En ciertos casos, sobre todo en el tema de disciplina eclesiástica, la iglesia como cuerpo colectivo tiene el deber de tomar decisiones sobre sus miembros.

Existen algunos casos extremos, en los cuales con el fin de proteger a la iglesia, se debe expulsar ciertas personas de su medio si estas están persistiendo en rebelarse contra Dios.

Un texto ejemplo para soportar este argumento es este:

¿Acaso me toca a mí juzgar a los de afuera?

¿No son ustedes los que deben juzgar a los de adentro?

Dios juzgará a los de afuera.

«Expulsen al malvado de entre ustedes».

1 Corintios 5:12-13

En el caso de falsos maestros o profetas

También, los cristianos somos llamados a usar el discernimiento para evitar caer presa de falsos maestros y profetas, si no que analizando sus frutos debemos concluir si escucharlos o no.

Un texto ejemplo para soportar este argumento es este:

»Cuídense de los falsos profetas.

Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.

Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos?

Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo.

Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno.

Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego.

Así que por sus frutos los conocerán.

Mateo 7:15-20

En el caso de pleitos legales entre hermanos

La biblia también enseña que la iglesia debería mediar en asuntos de pleitos legales y disputas entre hermanos.

Si alguno de ustedes tiene un pleito con otro, ¿cómo se atreve a presentar demanda ante los inconversos, en vez de acudir a los creyentes?

¿Acaso no saben que los creyentes juzgarán al mundo?

Y, si ustedes han de juzgar al mundo, ¿cómo no van a ser capaces de juzgar casos insignificantes?

¿No saben que aun a los ángeles los juzgaremos?

¡Cuánto más los asuntos de esta vida!

Por tanto, si tienen pleitos sobre tales asuntos, ¿cómo es que nombran como jueces a los que no cuentan para nada ante la iglesia?

Digo esto para que les dé vergüenza.

¿Acaso no hay entre ustedes nadie lo bastante sabio como para juzgar un pleito entre creyentes?

Al contrario, un hermano demanda a otro, ¡y esto ante los incrédulos!

1 Corintios 6:1-6

Los textos anteriores pueden sonar un poco confusos, pero recordemos que todo tiene su contexto, aquí Pablo está hablando de que juzgaremos al mundo en el futuro cuando estemos en el cielo.

Lo más importante es que está recomendando a que sea la iglesia quien medie en pleitos, en lugar de incoversos, pero no a individuos a juzgar a sus hermanos.

Principios que rigen estos procesos

En todos estos casos debe primar el amor.

De ningún modo se nos avala el chisme o la crítica.

Nunca deberíamos de juzgar de forma negativa.

Si como iglesia es estrictamente necesario involucrarnos en algún asunto ajeno, siempre debe ser con sabiduría con el fin de proteger a la iglesia, con el fin de ayudar, o con el fin de disciplinar al que está en error con la esperanza de redimirlo de su pecado.


¿Es pecado juzgar según la biblia?

Si lo hacemos fuera de los puntos que vimos anterioarmente, sí.

Al juzgar a otros vamos en contra del mandamiento que Jesús nos dio:

“No juzgues, y no serás juzgado.

No condenes y no serás condenadas.

Perdona, y serás perdonado”.

Lucas 6:37


¿Qué hacer si alguien me está juzgando?

Si alguien te juzga y estás angustiado, ora para no sentir rencor por esa persona y exclama como Pablo:

 Mi conciencia está limpia, pero eso no me hace inocente.

Es el Señor quien me juzga.

1 Corintios 4: 4

Si alguien te juzga, descansa en los brazos de Dios, sabiendo que Él te ha redimido.

El hecho de que alguien te juzgue o hable mal de ti no es una excusa para hacerlo tú.

Confía en Dios quien es justo y a su tiempo juzgará a cada uno con amor.


Consejos bíblicos para dejar de juzgar

#1 No te compares o creas que eres mejor que otros, recuerda que todos somos iguales ante Dios.

#2 Evita los prejuicios, escucha activamente y comparte con la persona, tal vez te sorprendas y termines con un amigo o amiga nueva.

#3 Intenta ver a las personas como las vería Jesús con amor, como hijos de Dios y en proceso de ser mejor.

#4 Evita personas que hablen mal de los demás o juzguen.

#5 Trata a otros como te gustaría que te traten.

#6 Enfócate en las características buenas que tienen las otras personas.

#7 Ora para que Dios te muestre por qué tienes esa tendencia y te ayude a cambiar.

#8 Utiliza los defectos que ves en los demás como un espejo para ver esos defectos en ti.

#9 Ora por las personas que no te agradan o deseas juzgar.

#10 Ayunar.

Espero que esta publicación te haya ayudado a aclarar el tema de juzgar en la biblia.

 

 

 

 

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