What is True Wealth according to the Bible - verdadera riqueza según la biblia

Cuál es la verdadera riqueza según la biblia

Tiempo de lectura:9 Minuto, 55 Segundo

Hoy, mientras meditaba en la biblia, me topé con una pequeña expresión que rápidamente captó mi atención.

Al leerla, me hizo preguntarme ¿qué considera Dios que es ser realmente rico?, ¿es diferente a lo que nosotros consideramos?, ¿cuál es la verdadera riqueza según la biblia?

El día de hoy vamos a responder a esas y otras importantes preguntas con relación al tema de la riqueza en la biblia.

Primero que todo, definamos que dice la biblia sobre la riqueza.


Significado bíblico de riqueza

Cuando la biblia habla de riqueza o riquezas, entendemos que generalmente lo que quiere decir son dos cosas.

La primera se refiere a la abundancia de bienes materiales, en esto no difiere al significado tradicional de la palabra riqueza, que quiere decir poseer mucho dinero, propiedades o bienes.

La segunda definición de riqueza en la biblia, refiere a las riquezas espirituales.

Este grupo contempla las bendiciones espirituales que Dios derrama sobre sus hijos a través de Jesús, y también las bondades morales y del carácter que reflejan la imagen de Dios en nosotros.

Te invito a que veamos cada uno de los tipos en detalle.


Tipos de riqueza en la biblia

Las riquezas materiales

En la Biblia, las riquezas materiales no son pecaminosas en sí, sino que las riquezas obtenidas con integridad son una bendición confiada por Dios a las personas.

Además, a quien Dios le concede abundancia y riquezas, también le concede comer de ellas, y tomar su parte y disfrutar de sus afanes, pues esto es don de Dios.

 

Eclesiastés 5:19

Algunos ejemplos de personas justas y ricas en la biblia son Abrahán, Job y Nicodemo.

Las riquezas espirituales y del carácter

Aunque la abundancia de bienes materiales puede ser una bendición de Dios, la biblia enfatiza más otro tipo de riquezas.

Riquezas espirituales

A continuación algunas de las riquezas espirituales que menciona la biblia con su respectiva cita bíblica.

Participar de las riquezas en gloria de Dios en Cristo Jesús, Filipenses 4:19.

Participar de la gracia de Dios en Cristo, Efesios 1:7.

Ser objeto de la benignidad, la tolerancia y la paciencia de Dios, Romanos 2:4.

Tener acceso a la sabiduría y el conocimiento de Dios, Romanos 11:33.

Tener la posibilidad de alcanzar a un pleno entendimiento de Dios, Colosenses 2:2

Riquezas morales y del carácter

A continuación algunas de las riquezas morales y del carácter que menciona la biblia con una respectiva cita bíblica.

La sabiduría es una de las riquezas espirituales más enfatizadas, Job 28:12-19.

El temor de Dios también se enfatiza mucho en la biblia, Proverbios 15:16.

La honradez, Proverbios 16:8

La buena fama, Proverbios 22:1.

Las buenas obras, dadivosidad, la generosidad, 1 Timoteo 6:18-19.

Entre otras.


Finalidad de la riqueza según la biblia

Es importante entender que aunque las riquezas bien obtenidas pueden ser una bendición de Dios, de acuerdo con la biblia, los seres humanos somos administradores de los bienes de Dios,  no dueños de ellos.

Dios como dueño de todo lo que tenemos, nos pide que compartamos generosamente con aquellos que pasan mayor necesidad que nosotros.

»Cuando en alguna de las ciudades de la tierra que el Señor tu Dios te da veas a un hermano hebreo pobre, no endurezcas tu corazón ni le cierres tu mano.

 

Antes bien, tiéndele la mano y préstale generosamente lo que necesite.

 

(…) No seas mezquino, sino generoso, y así el Señor tu Dios bendecirá todos tus trabajos y todo lo que emprendas.

 

Gente pobre en esta tierra, siempre la habrá; por eso te ordeno que seas generoso con tus hermanos hebreos y con los pobres y necesitados de tu tierra.

 

Deuteronomio 15:7-11

La finalidad de la riqueza es también participar con ellas de los planes eternos que Dios tiene para la humanidad, es decir, la predicación del evangelio.

 «Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas».

 

Lucas 16:9

La biblia nos dice que algunas mujeres ricas apoyaron el ministerio de Jesús en la tierra.

También nos deja ver que tras la muerte de Jesús, dos hombres ricos y con influencia lograron recuperar su cuerpo y le dieron una sepultura digna.

También leemos en la biblia que en la iglesia primitiva los ricos compartieron sus recursos con los pobres, para que a ninguno le faltara nada.

También el señor Jesús dio muchas instrucciones acerca de como usar los bienes materiales correctamente.

Algunos ejemplos de esto son parábolas como:

La de los talentos, Lucas 19:12-28.

La del rico insensato, Lucas 12:16-21.

El mayordomo infiel, Lucas 16:1-9.

Las minas, Lucas 19:11-27.


Peligros de las riquezas según la biblia

Pueden dificultar la salvación, Mateo 19:23-24

Las riquezas pueden llevarnos a quitarle el primer lugar a Dios, Mateo 6:24

Codiciar la riqueza nos puede apartar de la fe, 1 Timoteo 6:10

Podemos llegar a confiar en las riquezas antes que en Dios, Jeremías 9:23-24.

Podemos llegar a llenarnos de arrogancia y soberbia por tener más que otros, Proverbios 18:23; 28:11.

Afanarse en adquirir riquezas de mala manera, Jeremías 5:27-28, Proverbios 23:4

Volvernos esclavos de las riquezas, Mateo 6:24; Eclesiastés 4:8; 5:12.

Volvernos altivos y poner nuestra esperanza en las riquezas, 2 Corintios 8:9.

Las riquezas son pasajeras, efímeras; Mateo 6:19

Con el fin de evitar estos peligros, Dios amorosamente nos enfatiza que practiquemos el desprendimiento y la austeridad.


Qué dice la biblia sobre los ricos y pobres

La Biblia no condena la riqueza ni defiende la pobreza.

Tampoco presenta a todos los ricos como los malos, y a todos los pobres como los buenos.

Dios condena a los ricos cuando se han enriquecido injustamente, y a los pobres cuando se han empobrecido por causa de la pereza.

Es por esto que nosotros no deberíamos ni afanarnos por ser ricos, ni abandonarnos a la pobreza.

De hecho, de la biblia más puntualmente puede inferirse que nos insta a un punto medio.

“Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas, sino solo el pan de cada día“.

 

Proverbios 30:8

La biblia no presenta el ser rico como un problema intrínseco, sino como un desafió, dada la actitud de nuestro corazón hacia el dinero.

Tampoco presenta la pobreza como una virtud, excepto cuando se habla de la pobreza de espíritu.

El pecado ocurre cuando el dinero se convierte en el objetivo final, la búsqueda principal de nuestra existencia.

 “Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos.

 

Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción.

 

Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males.

 

Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.”

 

1 Timoteo 6:9-10

Si bien es cierto que este desafío ataca más fácilmente a los ricos, a quienes no tenemos demasiado también nos puede pasar lo mismo, pues podemos afanarnos de sobremanera por lo terrenal del mismo modo que ellos.

Dios usa ambos, a ricos y pobres, para llevar a cabo Sus propósitos para la humanidad.

 “El Señor da la riqueza y la pobreza; humilla, pero también enaltece“

 

1 Samuel 2:7


Ahora que tenemos claro estos conceptos de lo que la palabra riqueza quiere decir en la biblia, y de lo que la biblia enseña acerca de la riqueza y la pobreza, adentrémonos a lo que la biblia determina como la verdadera riqueza.

Para hacerlo te invito a ir a la biblia conmigo un momento.

Reflexión bíblica sobre la verdadera riqueza

A continuación te comparto el fragmento del versículo en el que me detuve esta mañana para que lo leas conmigo.

Conozco tus sufrimientos y tu pobreza.

 

¡Sin embargo, eres rico!.

 

Apocalipsis 2:9

En estos versículos Dios le está hablando a la iglesia de Esmirna.

Lo que me llamó la atención de este pasaje, fue el contraste entre la afirmación de que, Dios conoce la pobreza de este grupo de personas, pero al mismo tiempo les dice que son ricos.

Es decir, Jesús le habla a la iglesia de Esmirna y les dice que él sabe que ellos son pobres a nivel financiero.

Que él conoce sus sufrimientos, necesidades, privaciones y aflicciones.

Sin embargo, a pesar de su realidad terrenal, para con Dios ellos eran ricos.

Eran ricos porque para Dios la verdadera riqueza no es lo financiero, eran verdaderamente ricos porque tenían todas las riquezas espirituales de Dios.

La mayor riqueza en la biblia es tener a Jesús y haber alcanzado vida eterna en Él.

Solo les esperaba aguardar con paciencia el terminar su carrera en esta vida, para pronto recibir su recompensa.

Me hizo pensar en mi mismo, en las etapas que he atravesado en mi vida y las que estoy atravesando actualmente.

Me hizo recordar la importancia de poner en perspectiva las prioridades de la vida.

Aprender a verlas en la perspectiva de Dios.

En circunstancias nuestro corazón se aflige por carencias financieras que podamos atravesar en esta tierra.

Incluso cuando no pasamos por carencias podemos sentirnos frustrados porque no estamos satisfechos con nuestra posición económica.

Quizá atravesemos por momentos en los que nos sentimos fracasar en nuestros sueños, metas, anhelo y proyectos.

Claramente, podemos confiar que Dios se interesa por nuestras circunstancias terrenales como el padre de amor que es.

Jesús dijo “Conozco tus sufrimientos y tu pobreza”.

Él no es indiferente a nuestras necesidades porque el mismo las padeció en carne propia.

Aun así, es necesario aprender a dimensionar correctamente el significado de nuestras circunstancias en perspectiva con la eternidad.

La verdadera riqueza es tener vida eterna en cristo, el verdadero éxito en la vida es escuchar algún día la voz de aprobación de Dios que diga “ven buen siervo fiel”.

Aprender a vivir en la paz del cuidado y la dirección de Dios, uniendo nuestros sueños, anhelos, metas, proyectos y esfuerzos a los planes eternos de Dios para la humanidad.

Todo esto y más, lo encontramos en Jesús. Si lo reconocemos apropiadamente como el Señor en nuestra vida, no será difícil comprender, aceptar y disfrutar estas realidades.


Consejos bíblicos sobre la verdadera riqueza

Si nos enfocamos en las riquezas terrenales, nuestro corazón estará en la tierra, y no en el cielo, y viceversa. 

Amontonen riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye ni las cosas se echan a perder ni los ladrones entran a robar.

 

Pues donde esté tu riqueza, allí estará también tu corazón.

 

| Mateo 6:20,21

Al buscar las riquezas celestiales, Dios nos provee para las necesidades terrenales.

Busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.

 

| Mateo 6:33

Debemos procurar buscar las cosas celestiales antes que las terrenales.

Si ustedes, pues, han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

 

Pongan la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

 

| Colosenses 3:1 – 2

Leer también:

La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

 

| Lucas 12:15


¿Y tú qué piensas? ¿Te has preguntado lo que es la verdadera riqueza en la vida? ¿Cuál es tu experiencia? Comparte en los comentarios.


¿Estás batallando con algún problema o circunstancia difícil en tu vida, y sientes que necesitas ayuda?

Estamos aquí para ti. Te ofrecemos la posibilidad de hablar con alguien que te ayude a atravesar todas esas cosas difíciles, siempre de la mano de Dios.

consejería cristiana descuento

Utiliza el cupón DIOSPRIMERO2022 cuando vayas a hacer el pago, y obtén un 50% de descuento.

Bendiciones y un abrazo.

Cuál es la verdadera riqueza según la biblia

Acerca del autor

Daniel & Jessi

Cuando mi mente se llenó de dudas, tu consuelo renovó mi esperanza y mi alegría. Salmos 94:19 | Yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11
Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.